Los desafíos que enfrenta el pensamiento crítico

 El pensamiento crítico y sus desafíos

El desarrollo del pensamiento crítico es una condición indispensable para enfrentar diversos cambios sociales y culturales de nuestra realidad, como la inequidad, corrupción, injusticia, pobreza, desempleo, economía informal, destrucción de ecosistemas, ilegitimidad de partidos políticos e instituciones y crimen organizado.

Conviene destacar que el pensamiento crítico establece métodos de análisis de los argumentos que permiten garantizar que los criterios sostenidos están basados en razones solventes y bien asentadas. Es por esto que se requiere de ciudadanos formados con una mentalidad crítica, abierta y flexible ante los cambios. No ser consecuente con el razonamiento desarrollado es una de las formas de no ejercer el pensamiento crítico. Si el razonamiento es sólido, hay que creer en los resultados.

La mente humana por naturaleza, no posee ni desarrolla tendencias racionales. Su modo natural de pensamiento se centra en sus tendencias egocéntricas, fundamentadas en sí mismo. El pensamiento egocéntrico surge del hecho de que los humanos no solemos considerar los derechos y necesidades de los demás, no se suele apreciar el punto de vista de otros o las limitaciones de nuestro punto de vista. No se suele reconocer nuestra perspectiva egoísta. De esta manera, se manifiesta que el pensamiento egocéntrico necesita ser "corregido" por un pensamiento más razonable, donde se respete los derechos y las necesidades de los demás. Esto se puede ejemplificar con los niños, pues ellos necesitan vencer esa primera etapa egocéntrica para empezar a socializar y aprender modales y valores que le permitan convivir con los demás niños y con los adultos.

También tenemos al pensamiento sociocéntrico que se entiende como el pensamiento egocéntrico elevado al nivel del grupo. Es tan destructivo como el pensamiento egocéntrico, ya que conlleva la sanción de un grupo social. 

Cuando el pensamiento sociocéntrico se hace explícito en la mente del pensador, generalmente, es evidente su irracionalidad. Podemos concluir que este pensamiento egocéntrico es una replicación de pensamiento sociocéntrico pero a un nivel mucho más “simple”.

Desarrollando esta idea, podemos afirmar que el pensamiento egocéntrico y sociocéntrico son fenómenos perjudiciales para la salud mental de los individuos y sólo favorecen la separación de grupos, las guerras y la paranoia colectiva cuando los prejuicios llegan a un paroxismo debido a la sugestión de las personas.

La validación de estos intereses egoístas siempre se dará cuando se normaliza este pensamiento irracional que siempre está sustentado por los prejuicios, creencias y deseos de competencia contra un grupo desconocido y que supuestamente puede resultar amenazante para el bienestar del grupo. La mejor forma de vencer este status quo es saber manejar correctamente la información y mantenerse imparcial ante las circunstancias de nuestro grupo. Esto solo lo permite el pensamiento crítico, que en este caso puede ser aprendido en familia o de forma académica.

Entre otros desafíos para desarrollar un pensamiento crítico; tenemos la terquedad, Peirce se refiere a esto como "el método de la tenacidad". Una persona es "tenaz" o terca, en el sentido de Peirce, cuando se aferra obstinadamente a sus creencias, incluso cuando hay pruebas y nueva evidencia que pone sus ideas en cuestión. Esto se debe a que estas creencias forman parte de su identidad y, consecuentemente, de la realidad donde vive. Al negarlas le estaremos que todo lo que ha pensado durante años e inclusive los posibles axiomas que guarda son falsos, esto ataca directamente con la cordura de una persona si es que esta es demasiado conservadora pues se niega al cambio o evolución del pensamiento que ofrece un adecuado pensar crítico. Simplificar de ignorancia estos comportamientos es ser demasiado condescendiente, la verdadera razón es que efectivamente es muy cómodo tener por cierto algunas cosas y obviar otras que no se comprenden. Lo que estas personas, en efecto, ignoran es que “la verdad los hará libres” y esta verdad siempre irá acompañada del pensamiento crítico.

También tenemos prejuicios o parcialidad. A nivel práctico, la gente sabe que es un error tener prejuicios en contra de otros. El filósofo del siglo XX, Hans George Gadamer, sostiene que el prejuicio es una condición del pensamiento. Todo el mundo viene de las tradiciones y culturas particulares que dan forma a la manera en que ven el mundo. La familia y el entorno social en el que se crece afectan la forma de pensar y evaluar las situaciones y las cosas. Uno de los objetivos del método científico consiste en erradicar los prejuicios subjetivos e influencias, pues como hemos mencionado, predica la independencia intelectual y el descubrimiento de la realidad según nuestro esfuerzo y nuestros logros.

Por último, tenemos al miedo que puede impedir seguir una línea de cuestionamiento o de hacer frente a las pruebas y hechos que pueden obligar a volver a evaluar una determinada posición. El miedo interfiere con el pensamiento crítico a nivel individual o a nivel institucional. Este miedo puede ser generalizado, como hemos mencionado en la paranoia social, o individual en donde podemos ver algunos comportamientos esquizoides que en nuestra modernidad se han generalizado: Descontento por la vida, búsqueda del hedonismo, falta de empatía, deseo de evadirse de las responsabilidades e inclusive de cualquier evento de la realidad, etc. Aceptar la verdad y empezar a reflexionar sobre nuestro entorno siempre estará en nuestra mente y a disposición de todos, el pensamiento crítico permite una liberación más que intelectual como podemos ver, es una oportunidad de desarrollo personal y de encuentro espiritual con nuestra realidad en donde la aceptamos con sus errores y virtudes, pero intentamos hacer algo por ella.

Para un óptimo pensamiento crítico, ya sea en nuestras vidas cotidianas o profesionales, es necesario mantenerse imparcial ante las situaciones, hacer uso de las competencias intelectuales que conllevan a la necesidad de tener una mentalidad abierta y valorar todo tipo de información de manera que sea posible la educación integral de las personas independientemente de su formación. 

El ciudadano actual necesita convencerse de la importancia del pensamiento crítico y, por ende, de su libertad intelectual. En un mundo donde abunda la información y los intereses de determinados grupos de poder económico, político, ideológico y social es indispensable mantenerse con la mente abierta, sin prejuicios y con una enorme curiosidad que facilita el aprendizaje. De esta forma, podrá desarrollarse sanamente y evitar cualquier enfermedad mental o enfermar a los demás por sus inseguridades, miedos o creencias irracionales.


Comentarios

  1. Sin duda el pensamiento crítico es una herramienta muy necesaria para poder competir, dentro de este mundo globalizado, que se desarrolla en acelerados cambios.
    La continua toma de decisiones, se enfrenta a una rápida y gran cantidad de información, de la cual hay que saber analizar y seleccionar lo verdaderamente bueno. De ahí la gran importancia de aplicar el pensamiento crítico en nuestras vidas.
    Alimentemos este pensamiento, con otros puntos de vista. Hoy en día debemos estar abiertos al cambio, que en conjunto de la innovación y la creatividad, buscan la mejora continua, a la que todos deberíamos estar orientados.
    Nadie llega a este mundo con una aptitud innata para aplicar el pensamiento crítico a lo que sucede en su contexto. Esta habilidad se puede entrenar, aprender, interiorizar y transformar en base a nuestras necesidades, personalidad y experiencias. Es una retroalimentación continua donde se nos exige no ser pasivos, no ser conformistas y aplicar a diario una buena motivación.
    Así que mejor momento que este para iniciar a fortalecer nuestro pensamiento crítico.

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