El pensamiento crítico y la capacidad intelectual
PENSAMIENTO CRÍTICO Y LA CAPACIDAD INTELECTUAL
1. INTRODUCCIÓN
Nuestra sociedad está involucrada en un cambio veloz y constante, en lo social, político y cultural. Esta “explosión” de la información y la crisis económica a nivel mundial nos exige el desarrollo de un pensamiento crítico integrado a nuestra mentalidad.
Sin embargo, a pesar de esta exigencia e importancia actual, el pensamiento crítico no se utiliza. La realidad educativa demuestra que los estudiantes actuales no tienen suficientes habilidades de pensamiento y aprendizaje.
Sabiendo esto, es necesario que los estudiantes desarrollen el pensamiento requerido para tomar decisiones en el mundo real como un instrumento que maximice su desarrollo de competencias y habilidades intelectuales.
El pensamiento crítico presenta muchas definiciones por diversos autores que hasta llegan a contradecirse, pero tienen algo en común al definirlo como: Un pensamiento reflexivo, un dinámico análisis de opciones, unión de ideas y asunción de riesgos para conectar y evaluar los pasos para llegar a conclusiones razonadas. En relación a la capacidad intelectual y pensamiento crítico podemos decir que una condición intelectual socialmente aceptada como elevada no es necesaria o suficiente para pensar correctamente. De la misma forma, muchos
investigadores han tenido un entendimiento amplio de lo que significa ser inteligente y del modo en que las habilidades intelectuales influyen y son habilidades y disposiciones básicas del pensamiento crítico. Como conclusión, podemos observar una estrecha relación entre la inteligencia y el pensamiento crítico ya que podemos establecer la relevancia en la enseñanza del pensamiento crítico como instrumento de superación intelectual.
2. ESTUDIO EMPÍRICO
Los objetivos, por un lado, fueron medir la capacidad intelectual de los alumnos y medir distintas habilidades de pensamiento crítico (inducción, deducción, observación y asunciones) en 86 alumnos de 5º y 6º de Educación Primaria de un centro educativo de Guadalajara los cuales fueron 40% niños y un 60 % niñas; y, por otro, analizar una posible relación entre la capacidad intelectual y la capacidad general de pensamiento crítico. Se aplicaron varios instrumentos para el estudio
como: -Batería BADIG E3, que permite hallar el CI referido a la inteligencia general del alumno. El Test de Cornell de Pensamiento Crítico X, que tiene como objeto la evaluación de las habilidades de pensamiento crítico. Y para la realización del análisis de los datos, se utilizó el programa informático SPSS, realizando una prueba ANOVA y la prueba de correlación de Pearson.
3. RESULTADOS
En el estudio, se tuvieron en cuenta la variable dependiente, capacidad general de pensamiento crítico y dentro de la misma las habilidades de pensamiento crítico. Como variables independientes se tuvieron en cuenta el sexo y la capacidad intelectual. En los análisis realizados, existen diferencias significativas entre los alumnos con CI alto y medio comparando con los de CI bajo; en cuanto a la habilidad de pensamiento crítico, inducción. Además, en la habilidad deducción se hallaron diferencias entre los alumnos con CI media y baja. En el caso de las habilidades observación y asunciones no se hallaron diferencias. Esto puede ser debido a que estas dos habilidades suponen la capacidad de analizar los datos valorando las evidencias y considerando las suposiciones y premisas que justifiquen y apoyen los razonamientos, habilidades escasamente desarrolladas en todos los grupos.
También hemos encontrado que no existen diferencias significativas en función del sexo en la capacidad general de pensamiento crítico, ni en las habilidades de pensamiento crítico evaluadas.
4. CONCLUSIONES
Dentro de la enseñanza de tipo tradicional las habilidades de pensamiento crítico se instruyen, en menor medida, ya que al estar centrada en los contenidos, no se trabaja, en gran medida, el análisis y justificación de los datos para realizar razonamientos.
Para la educación del pensamiento crítico desde una edad temprana (educar desde la autonomía intelectual de seguridad frente a su posición de respeto por la posición del otro y de mediación entre dos o más posiciones) se tiene la necesidad de desarrollar en los alumnos habilidades previas, como la capacidad para leer, comprender y escribir. Se debe educar de modo sistemático en el pensamiento crítico, ya que solo así se puede desarrollar la capacidad intelectual entendida en sentido amplio.
Con esto, los alumnos como ciudadanos responsables que viven en una sociedad democrática, no sólo poseerán la capacidad de
pensar críticamente, sino que se manifestará su disposición a utilizar esa capacidad en el desarrollo de su vida cotidiana, ya que esto les permitirá crecer intelectualmente y la sociedad se verá beneficiada con la aportación de estos ciudadanos. (Sierra Paz, Carointero Molina, & Pérez Sánchez, 2010).
5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
- Paz, J. M, Molina, E. C, & Sánchez, L. P (2010) Pensamiento crítico y capacidad intelectual. Faisca: Revista de altas capacidades. https://bit.ly/3pUeYIR
Comentarios
Publicar un comentario